Regular el precio del suelo; crear un parque de alquiler asequible permanente que no revierta al mercado libre al cabo de unos años; sostener un gasto público suficiente y bien ejecutado, e impulsar un tercer sector de cooperativas de lucro limitado, hoy casi inexistentes en España. Estas son algunas de las medidas que podrían ayudar a ciudades como Valencia a acercarse al «modelo de Viena», llamado así debido a que la capital austriaca está considerada en los ránkings urbanos como una de las ciudades más habitables del planeta, con una tradición de más de cien años en sostenibilidad social y vivienda asequible.